Recuerdos de un cálido Viernes

Escribo sobre la base de aquella melodía vieja que mezclaba aquellas teclas blancas con negro que resonaban en mi habitación vacía antes repleta de caricias tangibles no imaginadas, aquellas que construimos los dos volviéndonos uno de a poco primero y luego tan feroces como si al mundo solo le quedaran de viva cuestiones de segundos.
Tú eras perceptibles no solo podía mirarte directamente a tus ojos, sino que con mis manos que al principio eran tímidas luego se convirtieron en árboles que se movían acordes al viento, y tú eras ese viento que me movía, que me marcabas el tiempo de ejecutar cada nota, cada toque, cada roce entre ambos. No eres de nadie, pues eres libre pero en ese pequeño momento te sentí tan mía… Y me gusto sentirte así.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s