Una oportunidad

Aferrado a la oportunidad de olvidarte.

Una oportunidad donde el adiós pueda ser la última palabra que conjuren nuestros labios. Una oportunidad para darte un último beso antes de que el sabor de tus labios se borre para siempre de los míos.

Una oportunidad para verte y perderme por última vez en ese paraíso que esconde tu sublime mirada.

Pero… ¿Y si cambiamos la perspectiva?

Pudiera ser una nueva oportunidad para susurrarte al oído mi gran amor. Una oportunidad para abrazarte tan fuerte que te haga entender que no hay lugar más seguro que estar entre mis brazos. Una oportunidad de hacerte sonreír y que ilumines de nuevo mi camino.

Me despido diciendo que la vida está estructurada a base de oportunidades, para amar, para olvidar, para odiar. Todo depende de que dar con esa oportunidad que nuestra vida tanto necesita.

Escrito #1

Cordiales saludos a todas esas almas románticas a las cuales les han fallado más de una vez.

En mis sueños aun somos felices. Aun nos reímos en una misma escala musical, aun de nuestros encuentros nace la música. Como si en mis sueños el ser feliz es algo posible. Un amor tan visual que hasta la señora más anciana de la cuadra pueda ver con toda claridad cómo nosotros de verdad nos amamos.

Me despido diciendo que lo visual enamora, da seguridad y llena de felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

Madre Venezolana

 

Una madre Venezolana tiene corriendo por sus venas sangre de guerrera.

Madre Venezolana, mujer idónea para cualquier hombre en cualquier parte del mundo. Trae en su espalda el título de ser considerada la mujer más hermosa del mundo. ¿Entonces? Hermosa y guerrera dos característica tan distintas, pero que al unirlas crea la perfección más grande hecha mujer.

Una madre Venezolana es en poca palabra la bendición más grande con la que uno puede contar.

Te ayudan en tiempos de angustia, celebran contigo cada triunfo y te motivan para que te levantes tras la derrota para seguir luchando. Sufren y ríen, pero nunca se rinden. Pueden ser lo que quieran ser y no solo eso, pueden llegar a ser las mejores en eso que decidan hacer. Un ser perfecto, hermoso y único.

Tener una madre Venezolana es otro nivel chamo.

Me despido dedicando estas últimas líneas a esa hermosa guerrera mujer que me ha regalado la vida. ¡Gratitud! Gracias por tanto, por aguantarme que ya con eso es mucho, por aconsejarme cuando siento que el mundo se me viene encima, por entenderme cuando lo necesito, por cocinar tan rico. Por tus risas que me hacen infinitamente feliz, por estar a mi lado, por sencillamente existir. Te amo de aquí hasta Andrómeda a pie y de ida y vuelta. Eres grande, eres hermosa, eres mi madre.

Feliz día de las madres a todas las mujeres del planeta tierra. Pero en especial a todas las madres Venezolanas, ejemplo de lucha, sacrificio y el mejor sentido del humor en el mundo.

Canción de victoria

Gritemos al unísono que la victoria llegue hoy.

Corazones atados que de apoco rompen los nudos que los tienen preso a lo imposible. El amor ya es tan complicado que no hace falta complicarlo más. Mejor apuntemos a amar nuestra libertad y si hay que caer cautivos de nuevo, que sea por un amor que nos haga amar la cautividad.

Gritemos al unísono que los amores verdaderos por fin se encuentren.  

Basta de seguir luchando esas batallas que ya se ha perdido. Mejor es ser paciente y concentrar todas sus fuerzas en aquellas batallas donde aunque no sea fácil, se pueda conseguir la victoria.

Me despido diciendo que las grandes victorias merecen grandes sacrificios, pero nunca una victoria puede darse a base de migajas.

El amor es completo o no es amor. 

La última vez

Una última vez.

Te extraño pero, ya tú has dejado de leer todos estos escritos que siempre escribo para ti. No quise perderte, pero fuiste sincera al decirme que no te sentías cómoda con mi manera de amar.

Ya tú no me lees y sinceramente ya no sé qué hacer.

Yo jamás te voy a engrillar a mí. Me gustaba mucho cuando tus te amos eran tan ciertos que bajaba mi mirada apenado por dicho amor. Siempre pienso en esos momentos, como genuinas caricias, besos sinceros y nuestras manos enlazadas, donde nuestra única fantasía era amarnos para siempre.

Yo siempre estoy pensando en ti.

Me gustaría pensar que todo esto es un simple receso, que puede que una mañana al abrir los ojos lo primero que vea sea tu sonrisa y esa hermosa mirada que me descifra hasta los escritos más enigmáticos. Muchos dicen que quizás ya tengas un nuevo amor, hasta mi consciencia me susurra que tú no vas a regresar.

Aunque te hayas vuelto distante, tú sabes que siempre serás mi mitad.

Nuestro amor fue tan real que preferimos olvidarnos antes que tener que distorsionar todo lo bonito que vivimos. Por eso en la última vez que nos vimos nos dijimos adiós.

Fue un mutuo acuerdo, el olvido de dos seres que se amaban.

Me despido diciendo que nunca existe un adiós verdadero cuando el amor que se tiene por esa persona es real.

 

 

 

Venezuela

Un bravo pueblo al que volvieron dócil con puras migajas.

Nunca han sido más. Siempre fueron y serán una pequeña minoría que con el pasar de los días se extinguirán.

Un bravo pueblo que convirtió a un simple mortal en su nueva brújula, olvidándose de ese Dios que siempre ha estado su lado. Un bravo pueblo que se dividió en dos partes desiguales, pero que hoy en día las unen las mismas cosas… Miedo, hambre, angustia, resignación, culpa.

Un bravo pueblo que aunque estaba rodeado de oro, su mayor riqueza siempre fue la esencia de su gente, eran ellos los que hacían de este país el mejor país del mundo, pero ahora esa gente hoy en día no se reconoce.

Los pobres se aferran a las escasas migajas con las que sobreviven, no se les puede culpar por tener miedo a perder eso que les ayudan a resolver su día a día. La clase media ha muerto y todos los ricos se han marchado a otro lugar. Se puede decir que solo hay una clase social en Venezuela y se le puede otorgar el nombre de “Sobrevivientes” Porque ya no vives, aqui solo se sobrevive.

Un bravo pueblo que está dormido.  

¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo fue que permitimos que alguien llegara y cambiara nuestro ADN? ¿Cómo dejamos avanzar tanto a un minoritario grupo que todo lo que toca lo daña? ¿Acaso se trata de un castigo de Dios por haberlo desechado? Creo que si nuestros antepasados pudieran ver en lo que nos hemos convertidos, en cómo hemos desechado todo su esfuerzo por ese futuro mejor por el cual todo lucharon y murieron, estoy seguro que se fugarían hasta del mismísimo infierno para luchar a nuestro lado por la plena libertad de su verdadera patria. Porque en boca de ellos la palabra patria si cobra sentido.

Un bravo pueblo que tengo fe que un día se levantara de nuevo. Pero lo harán unidos, sin miedos y de la mano del Dios que olvidamos.

Me despido diciendo que pese a todo esto que estamos pasando, si tuviera la oportunidad de elegir donde nacer, escogería a Venezuela de una, sin titubeo chamo, porque amo este país y me siento infinitamente dichoso de haber nacido aquí.

Nosotros no jugamos carros.